Fantasía y Fuga para Tsushima

Ignacio Vidal-Folch

acerca de Fantasía para Tsushima.

 

"Si explico correctamente esta obra —y quizá luego, si me queda espacio, alguna otra— el lector verá en qué consiste el Conceptualismo romántico, corriente o práctica o tendencia artística que conculca lo que en su mismo nombre parece un oximoron, pues el arte conceptual por definición parece que tenga que ser frío; pero hay también un arte conceptual que tiene que ver con lo humano, con la Historia, con lo empático, con lo empírico, con la experiencia personal, y que actúa también como una especie de exorcismo.

 

La principal pieza expuesta de la que irradia toda la obra es una carta naval de la U.S. NAVY, un mapa de la isla de Tsushima que había intrigado siempre, en el hogar familiar, al niño Fito. ¿Qué hacía ese mapa americano de una isla japonesa, en su casa de Cartagena? En esa isla, el 27 de mayo de 1905 se libró, durante 24 horas, una batalla naval, cuyas incidencias quedaron documentadas hora por hora, entre la armada japonesa del almirante Togo y la flota rusa del almirante Rozdestvenskii. Batalla que fue decisiva para ambos imperios: el del zar emprendió aquí el declive fatal de la monarquía que conduciría a la primera guerra mundial y a la Revolución, y el Japón emergente presentó con su aplastante victoria en estas aguas la tarjeta para participar en el baile del Concierto de las Naciones.

 

Un 27 de mayo nació precisamente Fito, y esa coincidencia subrayada por la presencia incongruente del mapa fue desarrollando en el niño una obsesión particular que el artista cultivó metódicamente, paranoico-críticamente, hasta aprender de memoria los detalles de la batalla y de sus protagonistas, realizar un retrato híbrido de los dos almirantes, disponer en la galería una serie de documentos, frases y otros materiales relativos a la batalla y escribir una composición musical para trío de cuerda cuya partitura también se presenta en la exposición de La Galería Encantada y que repite exactamente las peripecias del combate: el cello representando el mar con una melodía estática; el violín, que dispone de registros más agudos y una sonoridad más cercana, reproduce compás a compás las maniobras de la flota japonesa; y la viola, de connotaciones más graves, las de la flota rusa."

Fantasía y Fuga

para Tsushima.

Partitura, collage y mapa.

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